Alimentos que se deben consumir después de una disección renal paratiroidea radical (RPLND): para favorecer la recuperación y recuperar fuerzas.
Recuperarse de una disección de ganglios linfáticos retroperitoneales (RPLND) no es tarea fácil. Esta cirugía mayor puede afectar al sistema digestivo, el apetito y los niveles de energía, por lo que es fundamental elegir alimentos que favorezcan la curación y sean fáciles de digerir. Una nutrición adecuada puede ayudar a la recuperación, prevenir complicaciones y proporcionarle la fuerza necesaria para volver a su vida cotidiana.
Aquí tienes una guía sobre qué comer después de una cirugía RPLND para ayudarte a recuperarte, reducir las molestias y mantener tu sistema digestivo funcionando correctamente.
Proteínas fácilmente digeribles para la curación
Carnes magras: El pollo sin piel, el pavo y los cortes tiernos de cerdo son buenas fuentes de proteínas. Comience con formas blandas, desmenuzadas o picadas para facilitar la digestión.
Huevos: Los huevos son suaves para el estómago, ricos en nutrientes y proporcionan un perfil completo de aminoácidos para la reparación de los tejidos.
Pescado: El pescado blanco, como el bacalao o la tilapia, es bajo en grasa y fácil de digerir, mientras que el salmón proporciona omega-3 antiinflamatorios que pueden reducir la inflamación después de la cirugía.
Mantequillas de frutos secos suaves: Las mantequillas de cacahuete, almendra y anacardo son una buena fuente de proteínas vegetales y grasas saludables. Pruébalas untadas en tostadas blandas o mezcladas con avena.
Las proteínas son fundamentales después de una cirugía para favorecer la reparación de los tejidos, reforzar el sistema inmunitario y ayudar a la recuperación muscular. Sin embargo, es mejor optar por opciones fáciles de digerir para evitar sobrecargar el sistema digestivo.
Carbohidratos blandos y ricos en fibra para la energía y la digestión
La fibra es esencial después de una RPLND, pero es recomendable comenzar con fibras suaves y solubles para evitar la hinchazón y los gases. Estos carbohidratos ricos en fibra aportan energía y ayudan a mantener una digestión fluida.
Avena: La avena aporta fibra soluble, que ayuda a la digestión sin ser demasiado agresiva. Mézclala con un poco de miel o mantequilla de frutos secos para obtener calorías y sabor adicionales.
Batatas: Suaves y ricas en vitaminas A y C, las batatas aportan carbohidratos complejos y antioxidantes que favorecen la curación.
Puré de manzana: El puré de manzana aporta fibra fácil de digerir y un toque de dulzura sin sobrecargar el sistema digestivo.
Arroz blanco o puré de patatas: Son fáciles de digerir y aportan energía sin causar malestar estomacal, por lo que son buenos complementos en las primeras etapas de la recuperación.
Frutas y verduras ricas en antioxidantes
Después de una cirugía, el cuerpo produce más radicales libres, lo que puede ralentizar la recuperación. Los alimentos ricos en antioxidantes combaten estos radicales libres, ayudando al cuerpo a sanar.
Arándanos y fresas: son ricos en antioxidantes y fáciles de comer. Pruébalos frescos, en batidos o añadidos al yogur.
Zanahorias y calabacines cocidos: Las verduras al vapor o ligeramente cocidas son más fáciles de digerir que las crudas y aportan vitaminas como la A y la C, esenciales para reforzar el sistema inmunitario.
Verduras de hoja verde: Las espinacas y la col rizada son ricas en hierro, calcio y ácido fólico, que favorecen la regeneración celular. Empieza con verduras bien cocidas para facilitar la digestión.
Grasas saludables para obtener energía y reducir la inflamación
Las grasas saludables proporcionan energía y ayudan a reducir la inflamación, lo que resulta especialmente beneficioso después de una cirugía. Inclúyalas en pequeñas porciones, ya que son más calóricas y más fáciles de digerir cuando se consumen con moderación.
Aguacate: rico en grasas monoinsaturadas y potasio, el aguacate puede favorecer la curación y ayudar a equilibrar los electrolitos.
Aceite de oliva: este aceite, beneficioso para el corazón, es un excelente complemento para las verduras cocidas o las ensaladas ligeras y tiene propiedades antiinflamatorias.
Semillas de lino y semillas de chía: estas semillas son ricas en omega 3 y fibra, lo que puede favorecer la digestión y reducir la inflamación. Úselas en pequeñas cantidades, por ejemplo, en batidos o yogures.
Opciones hidratantes y calmantes para el bienestar digestivo
Mantenerse hidratado y elegir alimentos reconfortantes es esencial después de una RPLND, ya que la deshidratación puede empeorar la fatiga y los problemas digestivos. Opte por alimentos que aporten líquidos y sean suaves para el estómago.
Sopas a base de caldo: El caldo de huesos y el caldo de verduras aportan hidratación, electrolitos y aminoácidos que se absorben fácilmente.
Tés de hierbas: El té de menta y manzanilla puede ser calmante para el estómago y ayudar a la digestión, aliviando cualquier malestar.
Frutas ricas en agua: Los melones y los pepinos son opciones suaves e hidratantes que también aportan vitaminas y minerales.
Gelatina o Jell-O: Son fáciles de comer y suaves para el estómago, además de que ayudan a la hidratación. Busque opciones bajas en azúcar si está controlando su consumo de azúcar.
Alimentos probióticos y ricos en fibra para la salud intestinal
Los antibióticos y la cirugía pueden alterar la salud intestinal, por lo que incorporar fuentes suaves de fibra y probióticos puede ayudar a restablecer el equilibrio y la absorción de nutrientes.
- Yogur: Busca yogur sin azúcar, bajo en azúcar y con cultivos activos. También es fácil de añadir a batidos o combinar con fruta.
- Alimentos fermentados: Alimentos como el kimchi, el chucrut y el miso contienen probióticos que pueden ayudar a equilibrar las bacterias intestinales.
- Verduras ricas en fibra: Las zanahorias, los pimientos y los pepinos aportan fibra que favorece la digestión regular.
- Consejos adicionales para comer durante la quimioterapia
- Come comidas pequeñas y frecuentes: Las comidas abundantes pueden resultar abrumadoras, especialmente cuando se sufre náuseas o pérdida de apetito. Intenta comer porciones más pequeñas con mayor frecuencia a lo largo del día.
- Manténgase hidratado: beba agua, infusiones de hierbas o bebidas ricas en electrolitos. Mantener una buena hidratación es fundamental, sobre todo porque la deshidratación puede empeorar los efectos secundarios.
- Consuma comidas blandas cuando sea necesario: si experimenta cambios en el gusto o llagas en la boca, consuma alimentos blandos y no ácidos, como arroz blanco, puré de papas y huevos revueltos.
- Escucha a tu cuerpo: tus preferencias gustativas y tu apetito pueden cambiar a diario. Sé flexible y come lo que te apetezca, aunque eso signifique cambiar tu dieta cada día.
En resumen
La nutrición es un poderoso aliado para ayudar a tu cuerpo durante la quimioterapia con BEP. Aunque no eliminará los efectos secundarios del tratamiento, comer alimentos ricos en nutrientes y fáciles de digerir puede ayudarte a sentirte más fuerte, recuperarte más rápido y controlar mejor los síntomas. Recuerda que la experiencia con la quimioterapia es diferente para cada persona, así que escucha a tu cuerpo, consulta a tu equipo de atención médica para obtener consejos personalizados y encuentra lo que mejor te funcione.
Manténgase fuerte, no está solo en esta lucha. TCF está aquí para apoyarle en cada paso del camino.