Trey Velasco
«Cuando me diagnosticaron cáncer testicular en marzo de 1989, no tenía ningún lugar donde hablar de lo que estaba pasando. No había ningún grupo de apoyo ni ninguna organización sin ánimo de lucro donde pudiera escuchar, conectar y compartir lo que estaba pasando. A veces, me encontraba con otros supervivientes que me deseaban lo mejor en mi camino hacia la recuperación, aunque fuera susurrando o apartándome a un lado. Había tal estigma de vergüenza o bochorno que solo me hacía sentir más inseguro sobre mi diagnóstico. No fue hasta que formé parte de la Oficina de Portavoces de la TCF cuando tuve un grupo de chicos que habían pasado por lo mismo que yo, aunque, obviamente, algunos habían sufrido mucho más que yo. La TCF me dio la oportunidad de personificar la enfermedad de forma positiva, en lugar de sentirme inadecuado y solo. Conocí a supervivientes que habían expresado lo que yo había sentido todo el tiempo, pero nunca había tenido la oportunidad de examinar esos sentimientos de cerca y en persona con otros supervivientes.
Es un honor para mí formar parte de la hermandad de TCF, que aborda un tema que a algunas personas todavía les resulta incómodo tratar. Espero que, a través de mi historia, pueda conectar con una familia o un joven y salvar una vida, o tal vez transmitir el mensaje de que esta enfermedad no hace que nadie sea menos niño o menos hombre.
-Trey Velasco