Aprenda a Realizarse un Autoexamen Testicular

Un sencillo autoexamen mensual lleva menos de un minuto y puede salvarte la vida. La detección precoz es clave para el éxito del tratamiento.

Por qué son importantes los autoexámenes

El cáncer testicular es uno de los cánceres más curables cuando se detecta a tiempo. La tasa de supervivencia es de casi el 99 % con una detección temprana.

El cáncer más común

El cáncer testicular es el cáncer más común en hombres de entre 15 y 34 años. Cada hora se diagnostica un caso en un hombre.

Falta de concienciación

El 62 % de las personas con mayor riesgo no saben cómo hacerse un autoexamen. Cada día perdemos a un hombre.

Altamente tratable

Cuando se detecta en una fase temprana, en la etapa 1, el cáncer testicular tiene una tasa de supervivencia del 99 %. La detección precoz salva vidas.

Guía paso a paso

Siga estos sencillos pasos para realizar un autoexamen testicular completo.

1) Elija el momento adecuado

El mejor momento para realizar un autoexamen testicular es durante o después de una ducha o baño caliente. El calor ayuda a relajar el escroto, lo que facilita la detección de cualquier cambio.

2) Ponte delante de un espejo.

Comience por colocarse frente a un espejo para comprobar si hay algún cambio visible en el escroto. Busque hinchazón o cualquier anomalía en la piel del escroto.

3) Examine un testículo a la vez.

Utilice ambas manos para examinar cada testículo por separado. Sujete el testículo entre el pulgar y los dedos y gírelo suavemente. Palpe para detectar cualquier bulto inusual o cambio en la textura.

4) Palpe en busca de bultos o anomalías.

Palpe suavemente con los dedos la superficie del testículo. Los testículos normales deben ser lisos y de forma ovalada. Preste atención a cualquier bulto duro, hinchazón o zonas que se noten diferentes.

5) Revisar el epidídimo.

Situado en la parte posterior de cada testículo, el epidídimo es un tubo suave y enrollado. Asegúrate de no confundirlo con un bulto. Es normal que el epidídimo tenga un tacto ligeramente diferente.

6) Examine ambos testículos.

Repita el examen en el otro testículo. Compare ambos testículos para observar cualquier diferencia en tamaño, forma o consistencia.

7) Busca cambios

Presta atención a cualquier cambio en el tamaño, la forma o la consistencia de tus testículos. Un cambio repentino en el tamaño, un bulto indoloro o un testículo inflamado pueden ser motivo de preocupación.

8. Anote cualquier molestia

Mientras realiza el examen, tome nota de cualquier dolor o molestia. Aunque el cáncer testicular suele ser indoloro, el dolor o las molestias pueden indicar la necesidad de atención médica.

9) Realice autoexploraciones periódicas.

Realiza un autoexamen testicular una vez al mes. Mantener una rutina regular te ayuda a familiarizarte con lo que es normal para ti y te facilita notar cualquier cambio.

Qué buscar

Sepa lo que es normal para usted para poder identificar rápidamente cualquier cambio.

Hallazgos normales

  • Testículos lisos y de forma ovalada.

  • Epidídimo blando, similar a una cuerda, en la parte posterior.

  • Ligera diferencia de tamaño entre los testículos.

  • Consistencia firme pero no dura.

Señales de advertencia

  • Bultito duro en el testículo (normalmente no duele)

  • Hinchazón o agrandamiento repentino

  • Cambio en la textura o consistencia de los testículos.

  • Dolor sordo en la parte inferior del abdomen o la ingle.

  • Sensación de pesadez en el escroto.

Cuándo acudir al médico

Si detecta alguna anomalía, como un bulto duro o dolor persistente, consulte inmediatamente a su médico de cabecera o a un urólogo. Una evaluación temprana puede conducir a un diagnóstico y tratamiento rápidos.

Recuerde: la mayoría de los bultos no son cáncer, pero solo un médico puede realizar un diagnóstico adecuado. No espere: la detección temprana es clave para el éxito del tratamiento.

Recursos gratuitos

Pida tarjetas gratuitas para el autoexamen testicular en la ducha que le ayudarán a recordar los pasos cada mes.

Pida tarjetas de ducha gratuitas